2019 llega a su fin y quiero aprovechar para compartir mis diez fotos favoritas de este año.
Vacaciones en Florencia. El David me fascinó en la misma medida en que me apenaba -e irritaba- un poco cómo la gente le prestaba cinco segundos escasos de atención, lo suficiente para hacer una o dos fotos y seguir con el recorrido. Tomada con Fujifilm X100F.
Aunque parezca mentira, esta foto no es ningún montaje. Hay un árbol en el centro de Stavanger decorado con grandes luces en forma de corazón. Por la noche las luces se reflejan en el lago así que sólo tuve que ajustar la exposición y tomar esta foto. Con Fujifilm X30.
Me marchaba de la playa cuando me crucé con una persona en sentido contrario. Me di la vuelta, esperé a que estuviese en el tercio superior, levanté la Fujifilm X100F y saqué probablemente mi favorita de 2019. La tengo impresa a 150 x 100 cm en una pared.
En febrero hice una escapada de fin de semana a Róterdam, ciudad con una arquitectura fascinante. En las Casas Cubo me harté de hacer fotos aprovechando los colores y geometrías. Con Fujifilm X30.
En julio compré una Leica X Vario, una cámara detrás de la cual llevaba años. En agosto se celebró el festival gastronómico Gladmat en Stavanger y salí con la Vario a hacer fotos en blanco y negro. Estas dos tiendas y el cielo creaban una imagen de bajo contraste que me fascinó.
Otra vez Florencia. Subí al mirador de la Piazzale Michelangelo para capturar el anochecer y lo que me traje fue una imagen cálida que me lleva de vuelta a un hermoso verano y a una ciudad inolvidable. Con la Fujifilm X100F.
Otra de esas fotos que no me canso de mirar. Un túnel erigido para proteger a los viandantes de una obras convertido en un entorno casi de ciencia ficción con esas chapas rojas creando un segundo marco. Con la Fuji X100F.
Con la Leica X Vario también he hecho fotos en color. En ésta de la catedral de Cuenca los ventanales crean tramas multicolor en el suelo al tiempo que iluminan al caballero que a su vez mira al espectador. La señora ignorándonos mientras observa a la Virgen completa la escena.
Otra foto de Róterdam, esta vez en blanco y negro. Un plano cerrado de los edificios los convierte en una obra abstracta, como si alguien hubiese apilado bloques con poco cuidado. Con Fujifilm X30.
Los últimos dos meses los he dedicado a la fotografía móvil. Esto me permite aprovechar momentos como éste en el que el Hafrsfjord se encontraba en unas condiciones perfectas para tomar una foto de las nubes reflejadas en sus aguas. Con iPhone 11 Pro Max.
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